Una historia más
martes, 3 de agosto de 2010
Bendita sea tu pureza
Bendita sea tu pureza
y eternamente la sea;
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A ti, celestial princesa;
Virgen sagrada, Maria,
yo te ofrezco en este dia
alma, vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.
Anónimo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario